Anemia Ferropénica

En Italfarmaco trabajamos para ofrecer soluciones innovadoras que contribuyan al abordaje eficaz de la anemia ferropénica. Sabemos que el déficit de hierro impacta directamente en la energía, el rendimiento y la calidad de vida de las personas, por lo que centramos nuestros esfuerzos en desarrollar tratamientos que faciliten su corrección y prevención. Desde la investigación hasta la práctica clínica, nuestra misión es acompañar a los profesionales sanitarios con terapias seguras, eficaces y basadas en la evidencia científica, reafirmando nuestro compromiso con la salud y el bienestar de los pacientes.

Anemia ferropénica

Anemia

La anemia es una alteración de la sangre caracterizada por la disminución del contenido en hemoglobina en los glóbulos rojos por debajo de los niveles considerados normales, que puede ir o no acompañado de una reducción en el número de eritrocitos (hematocrito). Como consecuencia se produce hipoxia en las células (falta de oxígeno).

La consecuencia más importante de la fisiopatología de la anemia es la disminución del aporte de oxígeno a los tejidos, lo que origina más o menos efectos sobre la velocidad de aparición de la anemia y sobre su gravedad, es lo que se conoce como hipoxia tisular.

Existe la creencia de que la osteoporosis es siempre el resultado de una pérdida de masa ósea. La pérdida de hueso se produce en todos los individuos y en ambos sexos a medida que envejecemos. Sin embargo, un individuo que no alcance en la adolescencia un pico óptimo de masa ósea, puede padecer una osteoporosis sin que se produzca una perdida acelerada de masa ósea.

Debemos recalcar la importancia capital que adquiere la alimentación y los hábitos de vida durante la infancia y la adolescencia para alcanzar una correcta salud ósea en la etapa de adulto.

La osteoporosis afecta principalmente, aunque no exclusivamente, a personas mayores de 50 años; por tanto, el progresivo envejecimiento de la población española nos anuncia un aumento sustancial de esta enfermedad en las próximas décadas.

La incidencia de fracturas es mayor en hombres que en mujeres desde los 18 hasta los 40 a 50 años de edad. A partir de esta década la tendencia se cambia y especialmente las fracturas de la pelvis y columna que se vuelven más frecuentes en mujeres.

El conocimiento de la prevalencia y la incidencia de las fracturas osteoporóticas puede dar una idea más adecuada de la trascendencia de esta enfermedad.

Los síntomas que atienden a todas las anemias en general son:

  1. Fatiga fácil y pérdida de energía
  2. Frecuencia cardiaca aumentada, particularmente con el ejercicio
  3. Dificultad para respirar y dolor de cabeza, principalmente con el ejercicio
  4. Astenia progresiva (dificultad para concentrarse)
  5. Mareo
  6. Piel pálida
  7. Calambres en las piernas
  8. Insomnio

Es importante que sepamos que en ocasiones si la anemia es leve o se desarrolla en un periodo prolongado de tiempo, puede no describir ningún síntoma.

El aumento de la circulación y el aumento de la oxigenación pueden perfectamente compensar una anemia moderada si el organismo está en reposo; durante el ejercicio físico el paciente anémico no puede compensar completamente el aumento de oxígeno requerido por los tejidos.

En aquellos casos que existe pérdida de sangre, con rápida reducción del número de glóbulos rojos y de plasma se verifican compensaciones mediante la contracción de vasos sanguíneos, del bazo y de otros órganos que contienen reserva de sangre, además de producirse una mayor afluencia de agua a los vasos sanguíneos y una disminución de la pérdida de agua mediante la orina, que intentan compensar la pérdida de volumen.

En casos de anemia aguda que no puede ser compensada, la masiva reducción del volumen sanguíneo es responsable de un mayor o menor colapso circulatorio.

Estos síntomas son los producidos en general en todas las anemias, pero existen unos síntomas añadidos que son específicos para cada tipo de anemia.

TIPO DE ANEMIA SÍNTOMAS
Por deficiencia de Hierro
  • Hambre por elementos extraños como papel, hielo o tierra (pica).
  • Curvatura hacia arriba de las uñas.
  • Dolor en la boca con fisura en las comisuras de labios.
Por deficiencia de Vitamina B12 y Ácido fólico
  • Sensación de punzadas con agujas en las manos o pies.
  • Pérdida del sentido del tacto.
  • Pérdida del olfato.
  • Marcha tambalenate y dificultosa.
  • Torpeza y entumecimiento de brazos y piernas.
  • Demencia.
  • Alucacinaciones, paranoia y esquizofrenia.
Intoxicación por plomo
  • Una línea azul-negra en las encías.
  • Dolor abdominal.
  • Estreñimiento.
  • Vómito.
Por Hemólisis
  • Ictericia (coloración amarilla en los ojos y piel).
  • Orina de color rojo o café.
  • Úlceras en las piernas.
  • Síntomas de cálculos vesiculares.
Células Falciformes
  • Fatiga.
  • Susceptibilidad a las infecciones.
  • Retardo en el crecimiento y desarrollo del niño.
  • Episodios de dolor agudo, especialmente en articulaciones, abdomen y miembros inferiores.
Por Hemorragia
  • Dolor abdominal.
  • Orina de color rojo o café.
  • Ictericia (coloración amarilla en los ojos y piel).
  • Pequeños moratones bajo la piel.
  • Convulsiones.
  • Síntomas de fallo renal.

El parámetro más útil para el diagnóstico de la anemia, incluso más que el recuento globular es el contenido en hemoglobina expresado en g/100ml, no es infrecuente que el número de eritrocitos sea normal y sin embargo haya un muy bajo contenido en hemoglobina (valor corpuscular).

No obstante, si bien es cierto que la disminución de los glóbulos rojos significa anemia, no siempre es cierto que un recuento normal no lo sea.

Se considera que disminuye la concentración de hemoglobina cuando se sitúa:

  1. Por debajo de 13g/dl en varón adulto
  2. Por debajo de 12g/dl en mujer
  3. Por debajo de 11g/dl en gestante

Se considera que disminuyen la masa de hematíes circulantes cuando están situados

  1. Por debajo de 4´5-5 millones en varón
  2. Por debajo de 4-4´5 millones en mujer.

El valor hematocrito adulto en el varón adulto es de 47% (±7) y en la mujer adulta del 42% (±5). Cualquier valor individual del hematocrito o de la hemoglobina conlleva la posibilidad de una anemia asociada.

Los valores de hemoglobina o hematocrito con sospecha de ser bajos se pueden interpretar más fácilmente cuando existen valores anteriores del mismo paciente con los que se pueden establecer comparaciones

La producción y supervivencia normal de los glóbulos rojos dependen de un correcto funcionamiento de muchos órganos y de un adecuado aporte nutricional de ciertas vitaminas y hierro.

El riñón secreta una hormona, la eritropoyetina, que envía señal a la célula madre en la medula ósea para producir nuevos glóbulos rojos (este proceso se llama hematopoyesis), que circulan en sangre por unos 120 días y luego se destruyen primariamente en el bazo por medio de la hemocateresis. Muchos de sus componentes son reciclados en el hígado, bazo, nódulos linfáticos y medula ósea para producir nuevos glóbulos. Todos los días el organismo reabastece el suministro de células y, en condiciones normales, la producción y destrucción de los glóbulos está igualada.