¿Notas molestias vaginales durante la lactancia materna?

Los hidratantes vaginales pueden mejorar el malestar en madres lactantes

 
     
¿Notas molestias vaginales durante la lactancia materna?
 

La lactancia materna provoca en la mujer una situación hormonal parecida a la menopausia.

¿Qué síntomas nota? El descenso brusco de los estrógenos que puede provocar algunas molestias vaginales, entre ellas, falta de lubricación y dolor en las relaciones sexuales. Como el uso de terapia hormonal está contraindicado en madres lactantes, se recomiendan productos hidratantes y lubricantes, que pueden paliar el malestar. Estas molestias suelen desaparecer cuando acaba la lactancia.

La ginecóloga Miriam de la Puente, especialista en el Hospital Clínico San Carlos, responde a las preguntas más frecuentes relacionadas con la sequedad vaginal durante el posparto.

 
 
 

¿Qué es la sequedad vaginal?

La sequedad vaginal se produce cuando disminuyen los fluidos producidos en la vagina. Puede afectar a mujeres de todas las edades y no es una cuestión de higiene. Generalmente, se debe a un descenso de estrógenos, que son los encargados de mantener la vitalidad de los tejidos de la mujer, así como la menstruación. Pero no es la única explicación para este malestar; hay múltiples causas que pueden estar detrás, desde la menopausia, hasta algunos fármacos, como los anticonceptivos y ciertos tratamientos médicos o la lactancia materna.
 
 
 

¿Por qué aparece la sequedad vaginal durante la lactancia?

Todo aquel estado que produce una disminución de estrógenos puede provocar falta de lubricación en la vagina. Durante la lactancia, la liberación de oxitocina y de prolactina hace descender los estrógenos y todo ello repercute sobre la lubricación de la vagina y, a su vez en, las relaciones sexuales, explica la doctora Miriam de la Puente, ginecóloga en el Hospital Clínico San Carlos y miembro de la AEEM (Asociación Española para el Estudio de la Menopausia).
 
Durante el embarazo la producción de estrógenos se dispara, pero después del parto la concentración de estas hormonas desciende de manera brusca. De hecho, la mujer que amamanta está en una situación hormonal parecida a la menopausia, por eso pueden aparecer síntomas comunes, entre ellos, la sequedad vaginal.
 
La vagina es el órgano con mayor concentración de receptores estrogénicos del organismo, por eso es muy sensible a cualquier variación de esta hormona. Cuando los estrógenos disminuyen, las paredes vaginales van adelgazando y esto produce un aumento de la sensibilidad. Además, los niveles de estrógenos influyen sobre las condiciones de humedad, pH y composición del flujo vaginal, así como en la circulación sanguínea de la vagina. Todo ello puede desembocar en una menor secreción vaginal que trae consigo molestias por sequedad y un mayor riesgo de contraer infecciones.
 
 

¿Cuáles son los síntomas de la sequedad vaginal durante la lactancia?

La falta de lubricación vaginal puede provocar molestias como sensación de ardor, escozor e irritación. También aumenta el riesgo de contraer infecciones vaginales en la lactancia. Si se produce esa infección y los síntomas están asociados con vaginosis o vaginitis hay que tratarla, explica la ginecóloga.

Otra consecuencia de la sequedad vaginal puede ser el dolor o malestar en las relaciones sexuales (dispareunia), que puede deteriorar la calidad de vida de la mujer en la lactancia y originar problemas de pareja. Esas molestias durante el coito contribuyen a disminuir el deseo sexual y la frecuencia de las relaciones, que a su vez, condicionan la lubricación vaginal.
 
  ¿Por qué aparece la sequedad durante la lactancia?
Y es que, explica la ginecóloga, la actividad sexual regular es un buen remedio para este malestar, ya que ayuda a mantener la salud vaginal porque favorece la lubricación natural y la elasticidad de los tejidos.
 
Por ello, no se trata de evitar por todos los medios los encuentros sexuales, sino que es recomendable acudir en busca de consejo a un especialista, que con un sencillo tratamiento puede aliviar los síntomas.
 
No afecta a todas las mujeres lactantes por igual. La sequedad vaginal depende mucho de la edad de la madre. La tendencia en la sociedad actual es que los embarazos se produzcan cada vez más tarde; por ello, el trofismo vaginal y las condiciones fisiológicas de la flora vaginal no son iguales en todas las madres y se deterioran más cuanto mayor sea la mujer, señala Miriam de la Puente.
     
     

¿Qué tratamiento se puede aplicar cuando existe sequedad vaginal?

Tratamientos de reproducción asistida
  En esta etapa del posparto no se puede dar a las madres lactantes un tratamiento hormonal, explica la doctora De la Puente. La terapia con hormonas es la que más ayuda en casos de sequedad, pero está contraindicada mientras haya lactancia materna.

Sin embargo, existen otros productos que no interfieren en la lactancia y que ayudan a mejorar los síntomas. Se trata de los lubricantes e hidratantes. Existen dos tipos, los productos hidratantes con base acuosa (se aconsejan para el uso diario y se pueden aplicar dos o tres veces por semana) y los de base oleosa, que se usan en el momento previo a las relaciones sexuales.

En el caso de los productos hidratantes, son fáciles de aplicar y su uso mejora la calidad de vida de las mujeres lactantes, evitan los molestos síntomas asociados a la sequedad y la irritación durante las relaciones sexuales. Su aplicación simula el flujo vaginal, retiene la humedad y favorece efectos similares a los que producen los estrógenos naturales. Gracias a sus compuestos, se fijan a las paredes de la vagina y mantienen su hidratación, con una mejoría en la humedad, elasticidad y pH de la vagina.

Los lubricantes, por su parte, se aplican justo antes del coito para minimizar la fricción y la consiguiente irritación.
     
     

¿Cuánto tiempo dura la sequedad vaginal?

Se trata de un problema transitorio. La falta de lubricación vaginal puede prolongarse todo el tiempo que dure la lactancia, ya sea materna o mixta. Mientras haya lactancia puede haber sequedad, asegura la doctora De la Puente. Desaparece cuando se deja de amamantar. Es entonces cuando las hormonas recuperan sus niveles previos al embarazo y la lactancia.
 

 

   

Posparto: cómo evitar o mejorar la sequedad vaginal

 
Buenos hábitos vaginales. En general, se recomienda mantener una buena higiene vaginal, hábitos correctos al ir al baño, realizar ejercicios de suelo pélvico y mantener una actividad sexual. Todo ello puede contribuir a mejorar los síntomas vaginales.
   
Hidratación, clave. Ingerir abundantes líquidos ayuda a estar bien hidratada y a aumentar la lubricación natural de la vagina
   
Usa productos específicos. Aunque no es un problema de higiene, es conveniente mantener buenos hábitos. Se recomienda ducharse (o lavarse) una vez al día con un gel de pH neutro. Demasiada higiene puede destruir el pH vaginal. La zona genital debe lavarse con soluciones específicas, mejor sin jabón, o con geles poco agresivos.
   
Baños de asiento. En caso de escozor o picor intenso, pueden ayudar los baños de asiento, con agua tibia y sin jabones. Puede añadirse al agua una pizca de sal para aliviar los síntomas.
   
Probióticos y flora vaginal. Tomar alimentos probióticos mejora la flora vaginal.
   
Elimina picantes de la dieta. Reducir el consumo de alimentos picantes en la dieta diaria mejora el estado de la vagina.
   
Compresas y tampones, lo mínimo. No abusar de las compresas protectoras diarias y los tampones, que pueden alterar el pH de la vagina, causar más irritación y favorecer la aparición de hongos e infecciones.
   
Prendas cómodas de algodón. Usar prendas cómodas, no ajustadas y preferiblemente ropa interior de algodón transpirable para no aumentar los síntomas de picor o escozor.
   
Vida sexual. Mantener una vida sexual activa. Las relaciones sexuales mejoran la elasticidad vaginal y favorecen la lubricación. La vagina se lubrica de forma natural durante el coito.
   
Hidratantes de base acuosa, recomendados. El uso de lubricantes mejora los síntomas. Para uso diario se recomiendan productos hidratantes, con base acuosa. Y para favorecer la lubricación en las relaciones sexuales, se aconseja usar otros más oleosos.
   
El equilibrio emocional, ayuda.Conviene evitar el estrés y buscar un equilibrio emocional y psíquico que no dificulte una lubricación natural de la vagina.
   
Fuera alcohol y tabaco. Evita un consumo excesivo de tabaco y alcohol. Tomar demasiado alcohol y fumar en exceso favorecen la escasez de flujo vaginal.