Atrofia vaginal: cómo mejorar sus síntomas

La clave está en eliminar el dolor que produce esta patología

 
     

Atrofia vaginal: cómo mejorar sus síntomas

 

La atrofia vaginal se caracteriza por el adelgazamiento de la pared vaginal que se produce durante la menopausia, es una patología con un alto índice de aparición en mujeres con menopausia. Los principales síntomas son sequedad vaginal, picor y molestias e, incluso, dolor durante las relaciones sexuales. La incidencia de esta patología oscila entre un 47 y un 52 por ciento, tanto en la población española como a en todo el mundo.

La atrofia vaginal es la causa de dispareunia (dolor en las relaciones sexuales) más frecuente. Normalmente aparece por la menopausia o por fallo ovárico hormonal: la vagina no tiene la lubricación natural y se va estrechando porque no existe el estímulo de la hormona que provoca la elasticidad.

Marta Conde
 
 

Menopausia y atrofia vaginal

 
Se calcula que aproximadamente entre un 40 y un 60 por ciento de las mujeres en la menopausia sufren síntomas locales relacionados con la atrofia vaginal. Esto ocurre como consecuencia de la caída progresiva de estrógenos, asociado a la sequedad y el adelgazamiento de los tejidos de la vagina y la uretra. Esto puede llevar a la dispareunia así como a la vaginitis, cistitis y a las infecciones del tracto urinario.
 
Asociación Española para el Estudio de la Menopausia llevó a cabo un estudio que revela que el 40 por ciento de las mujeres españolas, a partir de la menopausia, tienen síntomas de atrofia vaginal. Las que si acuden a la consulta no han perdido el miedo a hablar de ello. Las mujeres generalmente suelen comentar en consulta que les cuesta mantener relaciones sexuales incluso con lubricante.
 
El tratamiento del cáncer puede provocar atrofia vaginal sintomática, provocando cambios en el epitelio vaginal, trastornos de la irrigación y alteraciones anatómicas en el canal vaginal. Muchos tratamientos de cáncer pueden también causar fallo ovárica temporal o definitivo, que en una mujer premenopáusica puede provocar cambios vaginales.
 
La disminución del epitelio de la vagina influye directamente en la calidad de vida de la mujer. La disminución de este tejido provoca molestias durante el coito, principalmente irritación y dolor, llegando incluso a rechazar las relaciones sexuales.
 
 
 
A pesar de la importancia que tiene para la calidad de vida de la mujer, sólo 1 de cada 4 consultas al ginecólogo se producen por sufrir sequedad vaginal. Los síntomas son progresivos y empeoran en ausencia de tratamiento. De hecho el epitelio adelgazado provoca que con el roce de las relaciones sexuales se produzca un sangrado acompañado de dolor.